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Problemas de conducta en la infancia.

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Los niños pueden presentar conductas molestas y disruptivas, sin que afecten de forma grave a sus vidas. Sin embargo, cuando un niño manifiesta este comportamiento de forma frecuente y persistente, sí puede suponer para el niño problemas y dificultades en su adaptación en el medio escolar, familiar y social, pudiendo afectar a su desarrollo psicológico.

Por ello, la desobediencia y la conducta agresiva en la infancia son dos de las principales quejas de los padres y educadores en la clínica infantil, apareciendo con frecuencia unidos los dos tipos de problemas.

Se entiende por desobediencia las acciones que incumplen normas y órdenes de los adultos.

La desobediencia puede ir acompañada de oposicionismo que supone: rabietas, discusiones, desafíos, enfrentamientos y también de agresividad,  en la que encontramos comportamientos violentos, crueles, destructivos, etc.

Cuando la conducta de desobediencia y oposicionismo es extremadamente grave recibe el nombre de Trastorno Negativista Desafiante y se caracteriza por un patrón recurrente de comportamiento negativista, desobediente, hostil, etc. dirigido a las figuras de autoridad.

Si además aparecen conductas que suponen una violación repetida de las normas de la conductas socialmente establecidas como una pauta de comportamiento estable y permanente del niño recibe el nombre de  trastorno disocial.

¿QUÉ DIFERENCIA EXISTE ENTRE  LA DESOBEDIENCIA Y  LA CONDUCTA AGRESIVA?

DESOBEDIENCIA

Las conductas de desobediencia son muy frecuentes en los primeros años de vida. El oposicionismo constituye un avance en el desarrollo evolutivo normal alrededor de los 3 años.

Son conductas además que tienden a desparecer por sí mismas con la edad. Es decir, remiten espontáneamente con el desarrollo evolutivo del niño

Por ello, es muy importante atender a la frecuencia e intensidad de estas conductas y al grado de deterioro del funcionamiento familiar y social, para establecer la difícil línea entre lo normal y lo patológico y la conveniencia de intervenir clínicamente.

CONDUCTA AGRESIVA

Al igual que ocurre con la desobediencia, también existe una conducta agresiva adaptativa durante la primera infancia, tendiendo a desparecer a partir de los 5 años. Los niños van abandonando su comportamiento agresivo y aprenden nuevos modos de expresión a través de la socialización

El repertorio conductual de un niño agresivo se caracteriza por conductas específicas tales como: destructividad, crueldad, desafío a la autoridad, irresponsabilidad, donde es frecuente pegar patadas o empujones, dar pellizcos o golpes, insultar, burlarse, amenazar. etc.

Cuando esta conducta agresiva se cronifíca y se mantiene en el tiempo podemos llegar a tener un trastorno negativista desafiante.

¿QUÉ SE DEBE EVALUAR ANTES DE INTERVENIR?

La desobediencia y la agresividad son conductas que surgen en la interacción entre el niño y las figuras de autoridad (hipótesis de la coerción), de modo que para trabajar sobre ella es necesario evaluar e intervenir en la conducta de los padres y educadores. Por ello  el tratamiento se realiza paralelamente con el niño y con los padres o responsables del niño.

Lo primero que tenemos que hacer es describir la conducta con claridad y exactitud, concretando exactamente lo que pasó. Por ello, antes de actuar es fundamental OBSERVAR LAS CONDUCTAS del niño y registrar su frecuencia, intensidad y duración. Esto significa que tenemos que anotar cuántas veces, cuánto tiempo, dónde ocurre, cuándo ocurre y qué ocurre después.

En cuanto a la intervención con el niño, en muchos casos cuando el niño es pequeño (menos de 7 años) y no hay asociados otro tipo de problemas psicológicos como, depresión, ansiedad, problemas de habilidades Sociales, dificultades para el  manejo de lra y la rabia, etc.se trabaja principalmente con los responsables de la educación del niño: padres y profesores. No obstante, en la mayoría de los casos se trabaja también con el niño para enseñarles estrategias que le permitan controlar su conducta impulsiva y los problemas clínicos que aparezcan asociados.

 

 

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